Es tentador mirar el tráfico de Mercado Libre o Amazon e intentar meter a la fuerza la operación B2B ahí. "Armo una publicación mayorista por pallet y listo". Spoiler: no escala.
Las limitaciones del B2C puro
Mercado Libre (y similares) está brillantemente diseñado para una cosa: transacciones atómicas, rápidas y seguras entre desconocidos. El B2B es exactamente lo opuesto: transacciones repetitivas, negociadas y a crédito entre empresas que tienen una relación a largo plazo.
1. El problema del Precio Público
En ML el precio es público. Si publicás a precio mayorista, tu canal de retail (tus propios clientes a los que les vendés) van a quejarse porque estás compitiendo con ellos. El pricing B2B exige privacidad (login para ver precio).
2. El infierno fiscal
Las retenciones y percepciones en grandes volúmenes B2B son críticas. Un carrito B2B requiere validación cruzada de padrones de Ingresos Brutos. Las pasarelas de pago de retail asumen retenciones estandarizadas que a menudo perjudican financieramente transacciones de millones de pesos.
3. La Cuenta Corriente es el Rey
Nadie pasa una tarjeta corporativa por 5 millones de pesos en mercadería de reposición mensual. En B2B, el cliente recibe un cupo de crédito, retira la mercadería y paga a 30/60 días mediante eCheqs o transferencias. Los marketplaces de retail asumen que mercadería despachada = mercadería pagada al contado.
El canal complementario
Ojo, no decimos que no hay que usar marketplaces. Son excelentes herramientas de Adquisición de clientes B2B (long-tail). Muchos distribuidores venden un primer pedido "caro" por ML para conseguir el contacto del revendedor, y luego lo suben (onboarding) a su portal B2B propio para las reposiciones futuras con cuenta corriente y lista de precio preferencial.