Si tu cliente es una PyME de 3 personas, el dueño es el que entra y compra. Si tu cliente es una constructora de 500 empleados, el que necesita los insumos (capataz) no es el que paga (finanzas). El ecommerce B2B debe reflejar el organigrama corporativo de tu cliente.
Cuentas corporativas: Empresa > Usuarios
En el B2C, Usuario = Cliente. En el B2B Corporativo, la entidad Cliente (ej. Constructora SA, CUIT X) funciona como un paraguas bajo el cual cuelgan múltiples Usuarios, con diferentes roles.
- Comprador Operativo: Puede ver precios y armar pedidos, pero al ir al checkout el botón dice "Enviar para Aprobación".
- Aprobador / Gerente: Recibe una alerta por email. Entra al panel, revisa el carrito armado por el empleado, elimina ítems si lo desea, y presiona "Aprobar y Comprar".
- Rol Financiero: No arma carritos. Solo ve facturas vencidas, cuenta corriente y emite pagos.
Las Reglas de Aprobación
Un sistema robusto permite parametrizar las aprobaciones (workflows) según el volumen de dinero. Esto se llama "Approval Routing":
- Si el operario arma un pedido menor a $50.000 en artículos de oficina, pasa automáticamente (Auto-aprobado).
- Si el pedido está entre $50.000 y $500.000, requiere aprobación del Gerente de Área.
- Si el pedido supera $500.000 (o es una compra de maquinaria), requiere doble aprobación (Gerente de Área + Dirección Financiera).
Prevenir la "Fuga de Contraseñas"
Si la plataforma B2B no tiene sistema de roles, las empresas grandes terminan compartiendo el mismo usuario y contraseña genérico ("compras@constructora.com") entre 10 personas. Esto rompe la trazabilidad. ¿Quién hizo el pedido de $2 millones a las 3 AM? Nadie sabe.
Resultados comerciales
Ofrecer esta herramienta a un gerente de compras de una gran cuenta no es un feature técnico, es un argumento de ventas aplastante: "Ahorrate auditar remitos en papel; usá nuestra plataforma y te armamos un flujo donde controlás el gasto de tus empleados desde el celular".